15.5.12

¿Que es la Arquitectura?

La arquitectura a través de los siglos se ha fundamentado en una serie de conceptos teóricos que la han consolidado como una de las disciplinas más complejas y subjetivas que existen, donde los conceptos que la conforman no son del todo claros. Esta situación está dada porque no existe en sí una teoría que pueda jactarse de tener la verdad absoluta. La complejidad de esta disciplina nace desde la definición misma de la palabra arquitectura, ya que a pesar de existir una definición “formal” que dice que la arquitectura es la “ciencia y arte de proyectar y construir edificios….”1, durante el paso de los años se han ido acuñando una gran cantidad de definiciones, subjetivas todas, sobre el significado de la palabra arquitectura, y que dependen del contexto social, histórico y político en que son creadas; algunas de las más significativas se enlistan a continuación2: 


Marco Vitruvio (De Architectura, I a.C. Trad. de Ortiz y Sanz, 1787) “La arquitectura es una ciencia adornada de otras muchas disciplinas y conocimientos, por el juicio de la cual pasan las obras de las otras artes. Es práctica y teórica. La práctica es una continua y expedita frecuentación del uso, ejecutada con las manos, sobre la materia correspondiente a lo que se desea formar. La teórica es la que sabe explicar y demostrar con la sutileza y leyes de la proporción las obras ejecutadas (del Lib. I Cap. 1)(…….) 


Étienne-Louis Boullée (Architecture, Essai sur lárt, 1780 ?) “¿Que es la arquitectura?, ¿debería acaso definirla, como Vitruvio como el arte de construir?. No, esa definición conlleva un error terrible. Vitruvio confunde el efecto con la causa. La concepción de la obra precede a su ejecución. Nuestros primeros padres no construyeron sus cabañas sino después de haber concebido su imagen. Esa creación que constituye la arquitectura es una producción del espíritu por medio de la cual podemos definir el arte de producir y de llevar a cabo la perfección cualquier edificio. El arte de construir no es pues más que un arte secundario que me parece conveniente definir como la parte científica de la arquitectura” (de la introducción). 


Le Corbusier (Vers une architecture, 1923) “La arquitectura está más allá de los hechos utilitarios. La arquitectura es un hecho plástico. (…)La arquitectura es el juego sabio, correcto, magnífico de los volúmenes bajo la luz. (…) Su significado y su tarea no es solo reflejar la construcción y absorber una función, si por función se entiende la de la utilidad pura y simple, la del confort y la elegancia práctica. La arquitectura es arte en su sentido más elevado, es orden matemático, es teoría pura, armonía completa gracias a la exacta proporción de todas las relaciones: ésta es la “función” de la arquitectura”. 


Las definiciones arriba expuestas son solo un ejemplo de que la arquitectura es una disciplina muy subjetiva, en donde, como ya mencioné, la interpretación dependerá del autor y del contexto en que se encuentre inmerso. Sin embargo, todos coinciden en que la arquitectura, en mayor o menor medida es el arte de construir espacios que sirvan a la sociedad, lo que nos habla del gran compromiso social de esta disciplina. 

 1- Gran Diccionario Enciclopédico Ilustrado, Tomo 1, Ed. Reader´s Digest, pág. 257 
2- Revista ENLACE, arquitectura & diseño, edición especial 10 años, año 11 núm. 8, págs 107-109, México D.F Agosto de 2001

26.4.12

Los días al sol.


De pronto recordé que tengo a tiro de piedra un espacio envidiable al cual acudir en momentos de estrés. 
Dar por hecho lo que tenemos, inmóvil, esperando.
Un respiro de aire puro, metafórica y literalmente hablando.
Solo hay que hacerlo.

Dentro de esta rutina que denominamos vida siempre seguimos un patrón configurado a base de ensayo y error, nos dedicamos a encontrar una automatización de actividades que alivien nuestra aversión a la incertidumbre. 

A ratos solo necesitamos el sonido del viento atravesando los árboles, un libro y a Edith Piaf.

E




16.3.12

Desplazamientos. La reseña

Decía alguien que estos congresos (los arquine) son igual o más valiosos que un semestre en cualquier universidad (mexicana), por la cantidad y calidad de ideas presentadas desde distintas perspectivas.
Considero que, parcialmente, dicha afirmación es correcta.
Poner en perspectiva ideas confrontadas, contrapuestas, similares, sustentadas y superficiales debe ser un catalizador para asumir posturas, que si bien no son las correctas (y eso depende de quien lo interprete) por lo menos están pensadas y justificadas.

Este congreso fue de la condición de extranjería a la arquitectura forense, de la multiculturalidad a la acupuntura urbana, de lo local a lo global, glocal para ser precisos.  Matices y conceptos sobraron. Lo que faltó fue determinar con más coherencia el hilo conductor del evento: Los desplazamientos.

Dezplazamientos vistos desde diversos enfoques:

- El arquitecto desplazado de su contexto cultural
- El arquitecto glocal 
- El arquitecto global
- El starchitect y su virus esparcido por el mundo.

Desde el principio se marcaron dos líneas fundamentales: 
- Aquellos preocupados por la arquitectura como expresión formal (la tan famosa arquitectura del 1%)
- Aquellos preocupados por los tejidos sociales y la arquitectura como catalizador o agente de cambio en contextos menos favorecidos (la no menos famosa arquitectura del 99%)

Arquitectura del 1%
El congreso inició forzado, aunque con un toque de ironía y frescura por parte de Benedetta Tagliabue, arquitecta italiana, radicada en España, con proyectos en Asia y Europa.
Forzada porque su explicación de la condición que le da titulo al congreso no fue desmenuzada.
Más allá de eso, presentó proyectos tan disímiles como un parque de diversiones generado con recortes de Disney hasta un Parlamento con una propuesta sin cohesión y con muchas dificultades técnicas.
La ironía y frescura de Tagliabue le generaron una reacción positiva, parecía una charla de café.

¿Cómo se dibuja un edificio en escala 1/10000? A partir de las visuales que el mismo objeto genera.
Roldan y Berengué

Estos arquitectos españoles hablaron con menos gracia de sus proyectos, pasando de conceptos arquitectónicos como la luz (ligth, en su inglés) la escala de lo colectivo hasta momentos de humor como las abuelitas con la espalda y el culo calientitos en las iglesias.
Los ejemplos eran anodinos, predecibles y muy comerciales, pero tal vez lo más memorable de su intervención fue ese dejo de melodrama involuntario, iniciado por Mercé Berengué, (al sentirse segregada, cuando su colega, Miguel Roldán no le prestó el micrófono ni para decir hola) al decir, -parafraseando- "Yo mejor te veo desde abajo" y dejar el escenario.

Plaza Carso es un entorno tan...entorno
Anton Garcia-Abril

Este señor y Manuel Clavel hablaron de sus experiencias personales y los proyectos que han estado desarrollado, desde el Teatro Cervantes en Plaza Carso hasta la cafetería exhibicionista que le valió al autor una demanda por parte de un usuario con vejiga tímida.
Seguimos en la automatización expositiva, ironía (como olvidar a Paula, la vaca bautizada en honor a Paulo Mendes da Rocha, que fue la encargada de comerse la pastura que dio origen a esa especie de geoda habitable) y sentido del humor -la arquitectura popular inevitablemente tiene desviaciones de presupuesto y por lo tanto es el mismísimo Diablo-

La arquitectura no es el problema, ¡es la solución!
Manuel Clavel

De PRODUCTORA queda como enseñanza el uso de la simplicidad geométrica y la geometría escultural, aunque quizá lo más relevante fue el show involuntario con la falla en la proyección y la violencia pasiva de utilizar su propio equipo.

Alejandro Zaera Polo intentó explicar su teoría general de la envolvente, no sin antes hablar del capitalismo tardío (o globalización) basado en los desplazamientos espaciales y temporales.
El tiempo no le permitió extenderse más allá de unos cuantos proyectos, sin terminar de plantear la teoría.

5468796 Architecture y Thomas Heatherwick lograron tal vez hacer presentaciones memorables, sin extenderse en demasía y abordar los proyectos con un toque de humor, cualidad que les dio frutos en términos de popularidad y reconocimiento de los asistentes.

Pero el plato fuerte estaba por llegar, Zaha fue presentada con desatino, inició una charla aburrida, sosa, predecible, y sobretodo sin ánimo. 
Era de esperarse, esa actitud es toda ella, y lo sabe bien.
El público (en su mayoría) acrítico le aplaudió y la trató como rockstar (lo es).
Los menos quedamos insatisfechos y molestos por la falta de entusiasmo.

Al respecto, decía Miquel Adria que todo centro comercial requiere una tienda ancla.
Zaha vino a eso, a asegurar un lleno total en el Teatro, con su mera presencia y falta de carisma.

Aunque lo más memorable del congreso llegó gracias a esa otra línea de expositores, que dejaron de lado la fanfarronería para hablar de la arquitectura del otro 99% (esa de la que habla Sinclair).

Oscar Hagerman con su poética hizo parecer esa intervención como una de esas historias que nos cuentan los abuelos, con esa voz nostálgica y llena de emociones que te llega a los huesos.
Las historias vividas en carne propia fueron el catalizador para una de esas charlas que no quieres que terminen.

De Joan MacDonald aprendimos que los tugurios son el campo de acción de la arquitectura social y que es ahí donde radica el problema social de la desigualdad, que es ahí donde realmente podemos intervenir para lograr una sociedad más equitativa.
Su crítica a los desarrolladores y su forma de hacer ciudad fue refrescante.
Su postura de intervenciones a gran escala cobraron sentido.

Eyal Weizman y su charla un tanto metafísica sobre la arquitectura forense y la arquitectura como testigo fue difícil de digerir, pero permitió hacer una lectura más profunda de la misma.

Y por último Cameron Sinclair, sin duda la estrella del congreso, que desde su presentación, enfundado en una máscara de luchador, supo echarse a la bolsa a los más de 3.000 asistentes.
Architecture for Humanity es una de esas organizaciones a las que todos quisieramos pertenecer, el supo convencernos de ello.
Su crítica a los starchitects, la habilidad de orador, ganada con los años de experiencia(s), su sorpresa musical, y sobretodo la naturaleza de su trabajo lo convirtieron en esa especie de superhéroe que todos aspiramos ser. 

El congreso es en esencia una experiencia gratificante, con buenos y malos momentos, pero que sobretodo permitió poner sobre la mesa la visión de todos estos señores y contraponerlas de tal manera que nos permitió hacer valoraciones más certeras de cómo se esta transformando el mundo, cómo hemos contribuido a ello y qué podemos hacer para que suceda en la dirección correcta.

Al menos así lo vi(ví) yo.







29.2.12

A dos y cuatro ruedas, sin límite de tiempo

Recientemente me he dedicado a leer, opinar, retuitear y compartir artículos sobre el ciclismo urbano.
Más allá de lo ya dicho:
Que si es una moda, que si no.
Que si es cosa de hipsters que se creen europeos.
Que si es cosa de jodidos
Que si es cosa de locos.

Más allá de todo eso he dicho y sigo manteniendo mi postura de que se trata de una alternativa viable de transporte.
Dejemos de lado la cuestión ecológica o de moda.

El ciclismo urbano ha existido por mucho tiempo, solo que ahora ha cobrado fuerza, influenciada por los europeos y algunas ciudades americanas (desde Nueva York hasta Medellín, con escala en DF).
La infraestructura (¿o era equipamiento, @rodionromanov?) creada en estas ciudades amigables a los ciclistas no ha sido una casualidad, se ha desarrollado por muchos años y con base en el esfuerzo conjunto entre gobierno y sociedad. En nuestro país apenas se intenta hacer algo al respecto, pero es privilegio de unos cuantos (en el país y en el propio DF), falta mucho camino que recorrer, aunque siendo optimistas ese camino será interesante.

Lo hacía notar Andres Lajous, no es cosa de la Condesa, es un fenómeno bastante común.
En ese ejercicio superficial y un tanto inconexo que es Urbanized de Gary Hustwitz, al abordar el caso de Medellín resulta impresionante el esfuerzo hecho para lograr que los ciclistas fueran tomados en cuenta, y sobretodo el papel que han tomado en lo que se refiere a movilidad.
Se menciona en dicho documental que el ciclismo es también una estrategia para disminuir la polarización social, lo cual confiere a dicha actividad aún más importancia.

Ahora, mi perspectiva vista desde dos ángulos:

El Automovilista:
Como buen mexicano, dependo del auto (uno de dudosa procedencia y con varios años encima) para desplazarme por la ciudad. He tratado de usarlo menos (entre la gasolina, el tráfico y la falta de estacionamiento, sin expresarlo como queja). Al volante he sido testigo de la irresponsabilidad de muchos ciclistas aventurados que se pasan los altos, circulan en sentido contrario, por las banquetas, hablando por celular y sin luz. Es fácil imaginar que semejantes aventuras no terminarán bien.

El Ciclista:
Como buen hipster wannabe (tratando de revivir viejas glorias) decidí que lo que me hacía falta era una bicicleta, y como buen ser testarudo la compré.
La compré para darme cuenta que las fish & chips y los tacos no se parecen, o lo que es lo mismo, aquí aún no entro en confianza para depender de ella.
Me ha tocado ver cómo los automovilistas te echan el auto, no ceden el paso, te "claxonean" sin razón o simplemente cómo para ellos eres invisible. Así ni ganas dan de pedalear por la ciudad (y menos en Jueves, porque no sabes cuantos autos negros se te puedan atravesar!).

El punto es la falta de (co)rresponsabilidad (debería registrar la palabra).
Aquí no hay culpables ni inocentes.
Los automovilistas tienen la culpa, pero los ciclistas también.

De esas veces que he rodado por la ciudad (14kms viaje redondo, con 19 semáforos incluidos) me ha tocado ver lo peor de los automovilistas y lo peor de los ciclistas.
No quiero vanagloriarme con un sentido de rectitud y decoro, semejantes adjetivos no me van, pero si quiero decir que en esos recorridos he sido uno de los pocos que se ha detenido en esos 19 semáforos en rojo.
No quiero arriesgarme a ser arrollado a media calle, la foldeable y yo no lo merecemos.
Me sorprende la falta de lógica de aquellos que se quejan de la falta de cultura vial, falta de sentido común y falta de decencia de aquellos atrás del volante, pero no se ven en su espejo personal.

Si un día me ven por la calle pasando un semáforo en rojo, están en su derecho de desmadrarme el armatoste.
El problema de la mala fama de los ciclistas, y creo, la razón principal por la cual son(mos) ninguneados es precisamente esa, la carta blanca con la que nos movemos, sin nada que dicte cómo debemos comportarnos.

Sólo hay que echarse un clavado al reglamento de tránsito para darse cuenta de cual es el origen del problema.
Son 8 artículos de un total de 192.
8 artículos que engloban motocicletas y bicicletas.
Así pues ni como hacerle.

La luz al final del túnel se la debemos a la propuesta de reformar dicho reglamento para ampliar estos escuetos artículos, lo cual es necesario, no solo para garantizar la seguridad de ciclistas, sino también para inculcar en ellos ese sentido común.
Necesitamos que estén claras las reglas del juego para poder jugarlo limpiamente, es la única manera.
Mientras eso suceda seguiré rodando con extrema precaución, sobretodo en Independencia, prometo detenerme en todas las esquinas y semáforos en rojo y prometo también no pensar que el 1 y 1 aplica para mi.

Si me ven circulando, deseen me suerte.


Y aún falta mencionar el sistema de transporte...pero eso es para otra ocasión.

Vagabundo soy y por el mundo quiero moverme.


Beirut - Vagabond from Sunset Television on Vimeo.

2.2.12

el clasismo de la falsa sociedad

Una pregunta inició todo.

Si en el diálogo construimos la diversidad de opinión con miras a encontrar un punto de equilibrio, en este caso estamos más que perdidos.
Podremos no estar de acuerdo en un punto, y es ahi precisamente donde podemos generar esa diversidad, al contrastar, refutar, rebatir o aceptar visiones que estan fuera de nuestro espectro.

Atacar sin fundamentos, sin sustento sólido y sobretodo sin conocimiento, es un recurso que sólo los brutos aplican.
Debatir con fundamentos, sustentando con conocimiento de causa es el recurso del hombre moderno.

La característica de los intolerantes se hace evidente al primer sintoma de contraposición, si no estás de acuerdo conmigo estás en mi contra.
Hablar de clasismo es hablar de un síntoma tan común que raya en el cliché.
Las tan vanagloriadas clases sociales se han encargado de definir lo que es social -y política- mente correcto.

Si uso automóvil soy rico, si utilizo el transporte público soy pobre y si uso medios alternativos (bicicletas, motocicletas y asi) entonces sí que estoy loco.
Las calles son para los autos -dirán algunos-.
Las bicicletas son para nacos y drogadictos -dirán otros-.
Sin entrar en detalles -que no soy experto- la -poca- experiencia me ha enseñado que el modelo de ciudad americana, el santuario de los autos se ha vuelto -quizá desde hace mucho tiempo- obsoleto.

Cada vez somos más y cada vez nos movemos más.
Pasamos tanto tiempo en el auto que me pregunto si será que tenemos una fijación con ellos.
Se ha vuelto cotidiano quejarnos, tocar el claxón, mentar madres e infringir leyes de tránsito.
Nos quejamos de algo que nosotros provocamos.
Pero ese es precisamente el punto, somos tan obstinados que no entendemos que somos la causa de nuestros problemas.
Queremos más y mejores vialidades.
Queremos más puentes.
Queremos menos tránsito.
Queremos más lugares para estacionarnos -gratis-.

Pero no queremos pagar tenencia.
Pero no queremos pagar estacionamiento.

El uso del automóvil es un mal necesario, eso es más que evidente, la cuestión está en saber que tanto podemos pescindir de él y ahorrarnos tiempo, esfuerzo, dinero y estrés.

El mito de la tenencia y su falta de lógica no suena razonable cuando se ponen sobre la mesa los factores que dan origen a la misma.

Las bicis no pagan tenencia -dicen unos-
Las bicis no te trasladan del punto A al punto B en 10 minutos o menos -contestan otros-

La bici como abstracción es lo de menos. Se puede combinar con el uso del automóvil sin ningún problema, todo esta en la disposición del usuario.

Querer arrollar ciclistas como solución suena muy descabellado -preguntenle al tipo del DF que lo dijo-.

La solución es muy sencilla:
Si quieres tener auto, no olvides los gastos que vienen incluidos en el paquete.
Si quieres tener bicicleta, no olvides que el reglamento de transito tambien aplica para ti [*]

Y no olvidar el sentido de [co]responsabilidad.
Nadie es dueño de la calle.

El mito de rico=carro y naco=bicicleta es tanto absurdo como estupido.

[*] Aunque en el caso de SLP, el reglamento está tan escueto como las capacidades de gobernar de la Alcaldesa que no fue.

11.1.12

Placeres no tan culposos

Estar bien aunque se esté mal.

Lo vi 5 veces
No fue suficiente para sentirme bien
Fue suficiente para asimilar el hecho
El aparenta estar bien, yo se que no lo está, pero se aguanta como los machos frente a nosotros.
Me he tratado de convencer que tenía que pasar para evitar una tragedia.
El lugar no es tan malo como lo imaginaba, aunque claro, bueno tampoco es.
Se que en unos meses dejaremos todo esto atrás, iniciaremos una nueva etapa y las cosas volverán a estar igual que siempre.

looking forward to that.

Pero ella, ella es la que me hace flaquear.
Ella se hace aún más valiente.
Es su manera de decirnos que todo está bien.
Ella no merece esto.
Ella es la que me hizo llorar.

being successful...Can you use it in a sentence?

Enero 06, 2012
3404 Lee St
Tyler TX

Una vez terminado el ritual americanamente mexicano de partir la rosca de reyes, rezar (!!!) un rosario y besar un muñeco que, dicen, es el niño dios no me quedaba más remedio que entrar en onda, por aquello de los juicios de valor por parte de la familia.

La plática con los ya mencionados familiares navegó entre las inquietudes sobre la (in)seguridad en la que (dicen ellos) vivimos, la pérdida de tradiciones al cruzar el Rio Grande (Bravo pa' los cuates) y mi aparentemente exitosa vida.

Definitivamente me lo busqué, mira que la falta de modestia es una molestia.
Mi punto era que mi hermana podía ser inteligente para hacer las cosas de manera adecuada, si yo lo hice, porque diablos ella no podría.

El balde de agua fría llegó cuando de pronto me preguntan, ¿tu eres inteligente, tu eres exitoso? y yo, en mi falsa modestia hago saber que estoy satisfecho con lo que (no) he hecho hasta el momento.

Aparentemente la gente mide el éxito y la inteligencia en términos económicos, así que mi tesis fue refutada.

No eres ni exitoso ni inteligente, fue la respuesta corta, y le siguió la lógica usada para llegar a tal aseveración: no has hecho nada, no tienes casa, no tienes auto, no eres millonario, no eres independiente, como te puedes considerar exitoso si te falta dinero.

Oh oh, caí en cuenta que estaba hablando con las personas equivocadas.

Pero eso no define lo que soy, contesté.
Ese patrón de conducta aún no lo considero correcto, agregué.

Entonces, ¿como sabes que estás mejor que nosotros?

Erik que quedó en blanco, no supo que contestar y decidió irse a casa, con la panza llena, el alma purificada (por aquello del rezo), el ego madreado y la explicación sin abrir.

Para variar, le di vueltas al asunto para demostrarme que estaba en lo correcto.

Sentirse satisfecho significa:
Aceptar que sigo atorado en la incertidumbre que por naturaleza vive en simbiosis con mi profesión, y es eso precisamente lo que hace que disfrute mas los dineros gastados a lo güey.

Tener la satisfacción de haber visto los hijos feos y bonitos de los ídolos del ramo a tiro de piedra.

No sentirse culpable por comprar matamoscas, grapadoras sin grapas, pájaros de metal, alcancias y demás porquerías que existen para satisfacer el morbo de personas como yo.

No tener que pedir permiso para salir a las 4 de la tarde a acompañar a la compañera de aventuras a buscar veterinarios oftalmólogos, gordas, molletes, cigarros y cafés al ritmo de la plática que era común y divertida.

No pedir mas de lo que se tiene ganado hasta el momento.

Si bien es cierto que las aseveraciones hechas tienen un tanto de verdad, yo, como persona no propositiva que soy, decidí probarlos incorrectos.
Me estoy adelantando a los hechos pero igual y la próxima rosca la organizaré yo.

Yo me entiendo, para que ustedes los que no me leen no tengan que hacerlo.

15.12.11

primera fila

finalmente pude comprenderlo.
estos meses habian sido un tanto extraños, esa sensacion de vacio, de saber que las cosas no estaban bien, pero saberlo desde una posicion privilegiada, no estando presente.
llegar a casa para darme cuenta que el problema ahi esta, notar su ausencia, descubrir que inconscientemente hice un recorrido automatico al lugar que ya no es me hizo aceptar lo obvio.
se que lo que sea que suceda de hoy en adelante sera un cambio radical y permanente, seguir en ese limbo de incertidumbre desgasta y mucho. las cosas estan mal y pudieran estar peor, pero hay que enfrentarlas asi como llegan.
verla entera y fuerte solo hace las cosas mas dificiles.
porque no se lo merece, no ella, no despues de todo lo que le ha tocado sortear en la vida.